06 noviembre 2009

LIBROS ESPAÑOLES EN EL CASTILLO DE CHANTILLY

Gracias al blog Hispanoamérica. Artes del libro he descubierto la biblioteca del Castillo de Chantilly, llamada Bibliothèque Condé. Esta colección la reunió Henri d'Orléans, duque de Aumale (1822-1897), en primer lugar gracias al legado de ochocientos manuscritos de la biblioteca del último representante de los Condé, Louis-Henri-Joseph, duque de Bourbon (1756-1830); después a lo largo de su vida Henri d'Orléans fue aumentando su colección gracias a la compra de otras bibliotecas de bibliófilos como Armand Cingogne o Frank Hall Standish con 250 incunables procedentes a su vez de Gaetano Melzi. En la actualidad la biblioteca cuenta con 1600 manuscritos de los siglos X al XIX, 12500 libros de los siglos XV al XIX y 30000 libros de teatro principalmente del siglo XIX y princpios del XX. Por lo que he visto hasta ahora la biblioteca contaba con varios catálogos impresos de sus manuscritos, mientras que sólo existía un catálogo de los incunables. En su página web podemos consultar el catálogo de los impresos y buscando libros españoles me he encontrado con algunas grandísimas sorpresas, en uno de los casos extraordinaria. Me llama la atención que la mayor parte de estos libros son obras literarias y ya se sabe que los ejemplares conservados de muchas de ellas son muy escasos. Véamoslos por épocas hasta el siglo XVII y muy resumidamente.

Incunables
- El transito de S. Jheronimo en romance.
Zaragoza, 1492.
- Regimiento de los príncipes, Sevilla, 1494.
- Libre de les dones. Barcelona, Rosenbach, 1495.

Post-incunables
- Vocabulista aravigo en letra castellana. Granada, Juan Varela de Salamanca, 1505.
- Las sietecientas de Fernán Pérez de Guzmán. Sevilla, Jacobo Cromberger, 1506.
- Cancionero de Juan de Luzón. Zaragoza, Jorge Coci, 1508.
- Cronica del famoso cavallero Cid Ruy Diez Campeador. Burgos, Fadrique de Basilea, 1512.
- Alcaçar imperial de la fama ... del Gran Capitán. Valencia, Diego de Gumiel, 1514. Según la Universidad de Zaragoza el único ejemplar conocido hasta ahora se conserva en su biblioteca.
- Biblia políglota complutense. Alcalá de Henares, Arnao Guillén de Brocar, 1514-1517. Según nota del catálogo del duque de Aumale su ejemplar es uno de los cuatro [en realidad fueron seis] impresos en pergamino.
- Glosa sobre las coplas / Jorge Manrique. Valencia, Diego de Gumiel, 1514. No encuentro esta supuesta obra, podría tratarse de un error.
- Las CCC del famosissimo poeta Juan de Mena con su glosa. Zaragoza, Jorge Coci, 1515.
- Libellus de beneficiis in curia vacantibus. Salamanca, 1517.
- Las CCC del famosíssimo poeta Juan de Mena con otras XXIIII coplas y su glosa y la Coronación del mesmo poeta. Sevilla, Jacobo Cromberger, 1520 (en colofón 1517).

Del resto del siglo XVI hay que destacar sobre todos ellos el Lazarillo publicado en Burgos en 1554 por Juan de Junta. Hasta el momento sólo se tenía constancia de la existencia de un ejemplar en la Fundación Martin Bodmer en Cologny, Ginebra. Aunque la catalogación no es buena, lo que sí hay en estos libros es mucha información sobre su procedencia y sus antiguos poseedores y en este caso concreto el Duque de Aumale lo adquirió en París en 1857 a C. Riva. Otras ediciones muy destacables por su gran rareza son:

- Tragicomedia de Calisto y Melibea. Aunque en la catalogación viene con un [S.l., s.n.], 1523 debe de tratarse de la edición de Sevilla de ese año, aunque en realidad impresa en Venecia.
- Libro de los dichos y hechos del rey don Alonso de Aragón. Valencia, Joan Joffre, 1527. Atención, ejemplar procedente de la biblioteca de Salvá.
- Las obras del Boscán y algunas de Garcilaso de la Vega. Medina del Campo, Pedro de Castro, 1544.
- Comiença el libro llamado Declaración de instrumentos. Ossuna, Juan de León, 1555.
- Cancionero de Jorge Montemayor, Alcalá, Francisco de Cormellas y Pedro de Robles, 1563.
- Libro llamado Arte de tañer fantasía, assí para tecla como para vihuela. Valladolid, Francisco Fernández de Córdova, 1565.

Del siglo XVII se pueden destacar las ediciones de las obras de Cervantes: los Quijotes de las ediciones de Madrid 1605 (según el catálogo la primera edición), Bruselas 1607, Madrid 1608, Madrid 1615, las Novelas ejemplares de Madrid 1613, las Ocho comedias y ocho entremeses de Madrid 1615, Persiles y Sigismunda de Madrid 1617. También el poema Isidro de Lope de Vega de Barcelona 1608, la Corona trágica del mismo Lope, Madrid 1627, las Heroydas bélicas de Diego de Vera y Ordóñez de Villaquirán, Barcelona 1622, o la primera edición de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Madrid 1632.

5 comentarios:

DIEGO MALLÉN dijo...

¡Qué excelsa biblioteca y qué grandísimo bibliófilo, el duque de Aumale! Vale la pena escaparse de París por visitar Chantilly y la biblioteca, esta a media hora.

Palau en Memorias de un librero catalán, p. 569 cuenta la anécdota siguiente sobre Aumale:

“...el 28 de mayo de 1884, el Duque de Aumale, invitó a comer en Chantilly a los cincuenta bibliófilos de París... Después del banquete, el Duque les mostró los tesoros de su biblioteca... Libros impresos en vitela, ejemplares únicos, ediciones del siglo XVIII con dibujos originales, grabados antes de la letra, acuarelas, autógrafos, etc. La fiesta terminó con un paseo en coche por el famoso bosque. Cerrada la noche se inició el regreso a París. ¡Cuanto placer hay en todo esto!”

Respecto a los fondos españoles de Chantilly, ¡qué decir! obras excelsas, -de insigne e infinita rareza como gustan decir los bibliófilos franceses-, de las que algún ejemplar de ellas, ha podido pasar por nuestras manos... ¡y quedarse a nuestro amor una temporada!

Saludos bibliófilos

rui dijo...

Esta es una biblioteca muy exquisita. Como un grande bibliófilo y apasionado de la encuadernación yo cito lo que el duque de Aumale dice en 1850 "Je sais que les livres rares sont chers ; je sais que les jolies reliures le sont aussi ; mais j'aime les uns et les autres, et surtout les deux choses réunies, et j'y veux mettre le prix qu'il faut". E en 1861 elle anidó : "les trois grands relieurs vivants, Trautz, Capé, Duru"
Los libros del duque de Aumale son una preciosidad (tengo un ejemplar con sus armas grabadas a oro… ¡una maravilla de encuadernación e un sueño para el bibliófilo!)
Te felicito por esta entrada.
Gracias

Carlos Fernández dijo...

Muchas gracias por los comentarios y por las citas que nos hacen conocer mejor al duque de Aumale y me hacen tener más ganas aún de visitar su biblioteca.
Saludos!

Anónimo dijo...

¿Cual es la sorpresa extraordinaria? Saludos.

Carlos Fernández dijo...

El ejemplar del Lazarillo de Burgos de 1554. Hasta el momento en el que publiqué esto los especialistas en el Lazarillo sólo conocían la existencia y el paradero de un ejemplar.

Saludos