04 diciembre 2009

IMPRENTA REAL. FUENTES DE LA TIPOGRAFÍA ESPAÑOLA

Hace poco conocíamos la noticia de que la todopoderosa Microsoft ha adquirido la tipografía Ibarra Real para incluirla en su próxima actualización de Windows. Esta tipografía fue creada para la Imprenta Real por Jerónimo Antonio Gil, grabador de punzones, y Francisco Javier de Santiago Palomares, diseñador. Joaquín Ibarra empleó estos tipos para su magnífica edición del Quijote de 1780. Estos nombres son centrales en la exposición que se ha inaugurado hoy en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su título "Imprenta Real: fuentes de la tipografía española". He leído la noticia en algunos medios y en Unos tipos duros se informa a la perfección del evento. Me llama la atención que en la página de la institución que alberga la muestra no he encontrado información alguna. Parece que una de las ideas centrales de la exposición es resaltar la idea de que esta fue la primera tipografía enteramente española y que al igual que otros países tienen su tipografía representativa en España contamos con la Ibarra Real. Ciertamente la imprenta española hasta esos años del reinado de Carlos III siempre había ido a la zaga del resto de Europa en cuanto al diseño y fabricación de tipos; aquí funcionaba la importación de matrices y tipos de otros países, especialmente de Francia y los Países Bajos, y por eso las novedades tipográficas fueron llegando con cierto retraso y la calidad de los trabajos de muchas imprentas era baja debido entre otras cosas a la sobreexplotación de los tipos (los tipos gastados). La importación del material tipográfico resultaba cara. Anteriormente sólo algunas excepciones como los punzones grabados en Madrid por Pedro Disses hacia 1685 o, ya en la segunda mitad del siglo XVIII, la figura algo aislada del grabador de punzones catalán Eudald Planell. Volviendo a Joaquín Ibarra aprovecho para recuperar una exposición virtual que creó la sección de fondo antiguo de la biblioteca de la Universidad de Navarra. Y enlazo para acabar con la noticia inicial para decir que el primer proyecto que se llevó a cabo para la recuperación informática de una tipografía utilizada por Joaquín Ibarra se llevó a cabo en 1993 en la Universidad de Zaragoza y que en su página aún está disponible la fuente para ser descargada, tanto para PC como para MAC.

Dejo aquí desde Google Libros las Muestras de los nuevos punzones y matrices para la letra de imprenta, publicación de 1787 en la que se recogen los diferentes tipos de letra creados por Jerónimo Gil para la Imprenta Real.

4 comentarios:

Patricio de España dijo...

La exposición se ha hecho prácticamente al margen de la Academia de San Fernando, que sólo presta el sitio. El tipo Ibarra Real ha sido sufragado por el Ministerio de Industria; la Academia sólo ha servido de intermediaria. Esta institución en los últimos tiempos ha suprimido el gabinete de estudios de la Calcografía Nacional, el único departamento que tenía que hacía una verdadera labor de investigación. Esperemos que el tipo Ibarra Real no duerma el sueño de los justos en las gavetas de la Academia hasta dentro de doscientos años.

Galderich dijo...

Buena notícia y buenos enlaces. Gracias otra vez.

Anónimo dijo...

Mas Carlos, se não me engano, no séc. XVIII, criar as próprias matrizes e gravar as próprias punções significava um grande investimento! Um luxo ao qual poucos impressores(-editores) se davam. Com a especialização económica dos artífices nesta área, desde a segunda metade do séc. XVI, a maioria dos impressores preferia comprar os tipos a ter que fabricá-los e fundi-los.
Creio que a tipografia portuguesa tem algumas (muitas?) afinidades com a espanhola. São universos algo distantes dos da França, Alemanha e Itália, entre outros, que se destacam pela sua qualidade estética e tipográfica desde o início (a protoimprensa), e pela organização laboral e económica em volta do fabrico e dos agentes do livro. Tenho que estudar isto melhor...
Seja commo for,parece-me muito interessante esta exposição!
Tenho mesmo que ir a Espanha... :-)
Bom fim de semana e obrigada.
Sofia

Carlos Fernández dijo...

Gracias por vuestros comentarios y aportaciones. Sofia, tienes mucha razón en que era caro y que ni en España ni en Portugal había una organización editorial ni medios económicos como en otros países. Lo cual va acompañado de la falta de artesanos especializados en la fabricación de tipos. Así que los impresores preferían la compra o el alquiler. Cuando la autoridad apoyó la impresión de una obra el resultado fue diferente y ahí tenemos la Biblia políglota complutense con los magníficos tipos griegos, caldeos y hebreos creados por Arnao Guillén de Brocar. Estoy seguro de que la exposición merece la pena; esta semana que viene espero ir y confirmarlo.
¡Saludos!