
En la "amenísima" presentación que tuvo este blog, una bibliografía sobre el tema de las marcas tipográficas, no incluí un título muy importante, El grabado del libro español siglos XV-XVI-XVII: (Aportación a su estudio con los fondos de las bibliotecas de Valladolid) de Blanca García Vega. Recuerdo que es una obra que he manejado en varias ocasiones y que imperdonablemente la tenía olvidada cuando me dio por aquella presentación. Últimamente la estoy volviendo a leer y a hojear gracias a haberla adquirido en una conocida librería de Valladolid (y es que uno siempre ha tirado de bibliotecas para esto de las bibliografías y los manuales sobre libro antiguo). El hecho de que una obra de este tipo editada en 1984 todavía se pueda adquirir nueva es un hecho realmente llamativo. En mi imaginación cuando la encontré entre las estanterías de la librería pensé que quizás llevaría ahí años y años sin llamar la atención de nadie; pero no, debe ser más bien que la Diputación Provincial de Valladolid haría una tirada muy grande y todavía quedan ejemplares guardados esperando para ser distribuidos. 26 años después. Su autora para su tesis doctoral se dedicó a rastrear en las bibliotecas vallisoletanas todos los impresos antiguos que tuvieran lrabados para con ellos conformar un panorama de cómo era el mundo del grabado entre los siglos XV y XVII en España: temática, tipos, corrientes, impresores, grabadores. Tuvo la suerte de poder entrar en algunas bibliotecas en las que hoy en día resulta bastante complicado hacerlo (Colegio de los Ingleses, Colegio de los Escoceses, Monasterio de San Benito, por ejemplo). Incluso pudo trabajar con los fondos del Archivo de la Catedral, lugar donde durante muchos años los investigadores podían toparse con las trabas y la mala educación de su archivero; en la única experiencia que tuve con él en cinco minutos me vi de nuevo en la calle con la sensación de que me había tomado el pelo. Afortunadamente hoy en día ya es más fácil investigar en el archivo.Vuelvo al libro de García Vega. La obra está dividida en dos tomos. En el primero hay una introducción a la historia de la imprenta en España y aquí se ha quedado un poco anticuada dado el avance que sobre este tema se ha dado desde aquel lejano año. La obra se basa en la visión de unos 1200 libros con grabados que sirven para conformar el panorama del grabado en España: artistas, procedencias, tendencias, tipos, temática, análisis iconográfico. Al basarse en los libros de bibliotecas vallisoletanas donde predominan los procedentes del centro peninsular, sobre todo los madrileños, la obra se queda un poco coja en cuanto al estudio del grabado en la periferia, todo el Levante, Barcelona, Mallorca... El tomo primero se cierra con 1060 reproducciones de grabados a tamaño reducido: frontispicios, ilustraciones, marcas tipográficas, escudos, iniciales grabadas... El tomo segundo es un catálogo diccionario organizado por siglos y ciudades en primer lugar de impresores, con algunos datos básicos y descripción de sus marcas y otros elementos de sus libros, y en segundo lugar de los artistas grabadores con descripción de sus grabados. El tomo se cierra con la lista de los libros consultados en las bibliotecas, una bibliografía extensa y los índices. Estamos ante una obra que aún con sus faltas y errores puntuales ha resistido muy bien el paso del tiempo y sigue siendo de obligada lectura a la hora de estudiar la historia del grabado en la imprenta española, además de ser de gran ayuda en la descripción de grabados. Me despido con un grabado xilográfico de la escena del Nacimiento de Jesús presente en la obra, tan apropiado para estas fechas. Hasta el año que viene.
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| Opera quae authore Lodouico Perecio. Valladolid: Sebastián Martínez, 1561 |





